Cree y Haz

 “Cuando no hay un plan trazado y la distribución del tiempo está sujeta a las circunstancias, pronto reinará el caos”

El éxito está conectado a la acción, pero esa acción tiene que estar conectada a tu propósito de vida. Una idea no sirve de nada sino crees en ella de manera profunda. Y para creer tienes que ser valiente. 

Valiente para transformar el mapa que tienes de ti. Valiente para asumir que nosotros somos los que nos defraudamos y nos robamos los días por falta de firmeza, dirección, enfoque y visión que nos de seguridad para enfrentar al mundo desde nuestra autenticidad.

Valiente para competir y buscar las oportunidades. Valientes para continuar en la cuesta por más empinada que se ponga. Valiente para crear nuevas ideas y hacerlas realidad. Estás constantemente invitado a ser lo que eres.

Te invito a que hagas unas respiraciones antes de comenzar para que, aunque estés realizando alguna tarea, tu mente se prepare para atender el tema que quiero compartir contigo hoy.

 

Durante la pandemia que trastocó al mundo, el reto de muchos es aceptar el desvío, adaptarnos al cambio y a la nueva realidad, pero existe un reto mayor e histórico que tenemos los seres humanos y es desaprender para poder conocernos y comenzar a actuar desde lo que sí queremos ser y hacer. Es la misión de mi página y del podcast, convencerte de que tienes un talento único, que te hacen único con un potencial infinito que necesitas desarrollar al máximo para hacer valer la Grandeza que cargas y que te ayudará amarte y amar a los demás.  

Encontrar ese porqué, es uno de los temas que más toco en mis escritos y redes, porque es la razón principal por la que a veces nos sentimos vagabundeando por la vida. De hecho, hay personas que ya conocen su porqué, sus dones, sus talentos y hasta se le presentan oportunidades, pero no son capaces de ir a por ello. Dejan de expandirse, se aferran a la falsa estabilidad de la zona de confort y sacrifican el crecer para vivir la vida que desean.

Se rinden ante enemigos como la procrastinación, la culpa, la justificación y las excusas. Todas, emociones negativas que debilitan tu fuerza de voluntad y que, por consiguiente, te harán desistir de tus propósitos y objetivos.

Estamos claros que para lograr lo que queremos ser, tenemos que dejar de ser lo que somos y eso requiere esfuerzo. Cuando decimos, dejar de ser lo que somos, es desprendernos de esas creencias u opiniones ajenas que hicimos nuestras y que nos limitan y privan de nuestra autenticidad. Mientras más nos alejamos de lo que realmente somos, nuestros gustos, pasiones, deseos, talentos y dones, más nos bloqueamos, sentimos que el camino no fluye y dejamos de esparcir esa chispa natural.

No te sientas mal, ni culpable, si todavía no alcanzas ciertas cosas en tu vida. A todos nos toma tiempo, no es algo que descubrimos y mucho menos perfeccionamos de la noche a la mañana. Lo importante es proponernos, mirar hacia adelante y ofrecer nuestra mejor versión, para sentir esa plenitud y esa gratitud.

Recuerda que el sentirnos agotados y frustrados no es un estado natural, no podemos vivir en modo de sobrevivencia. No vinimos a eso al mundo, vinimos a fluir, aportar, crecer, amar y brillar. Lo que no vemos ahora se reflejará en el futuro, esa pérdida de la zona de confort de las que no sacó la pandemia, puede ser tu mejor ganancia.

Por eso, reitero mi llamado a mantenernos en movimiento y acción. Comencemos a trabajar hoy, lo que quieres alcanzar mañana. Tienes el poder de convertirte en lo que quieres ver en tu futuro. Vamos por paso. 

  • Lo primero que debes tener claro es la meta, el objetivo, el porqué. 
  • Debe ser algo que realmente quieras. Tu deseo debe ser tan intenso que el solo hecho de pensar en alcanzarla te entusiasme y te haga sentir feliz.
  •  La meta debe estar tan clara y especifica que puedas definirla con palabras. Debes poder anotarla con tanta claridad que hasta un niño podría leerla y entender exactamente qué es lo que quieres. 
  •   Debe ser medible y cuantificable.
  • Debe ser creíble y realizable. 
  • Debe tener unas probabilidades de éxito razonables, quizás un 50 por ciento al empezar. Puedes comenzar con fijarte metas pequeñas con un 80 a 90 por ciento de probabilidades.

·       Ten expectativas realistas sobre el tiempo, el esfuerzo, la dificultad y las consecuencias de los cambios que quieres hacer para alcanzar la meta. Las falsas expectativas o esperanzas te hacen sentir bien en un principio, pero cuando te topes con la realidad te desilusionarás rápidamente. La desilusión puede llevarte a la resignación, que es lo que nos lleva a abandonar nuestros propósitos.

·       Tu propósito debe estar en armonía con tus otras metas. No puedes querer triunfar profesionalmente y dedicarte a ver Netflix la mayoría del tiempo. Debes adquirir la eficiencia en el tiempo.

Allí donde va nuestra atención, también irá nuestra vida. Lo que pones delante de ti se expande. Si pones la pereza, el miedo, la ansiedad…¿cuál será el resultado?

Recuerda que puedes trabajar con lo que si tienes y que el límite REAL es con cuánta fuerza lo deseas y cuánto tiempo estás dispuesto a invertir en ella. La clave está en la disposición que tengas para correr el riesgo, persistir y resistir. En mi pueblo se decía “enróllate las mangas y aunque te peles las rodillas tira pa´ alante”.

Una vez las metas están claras, debes trazar una fecha límite, hacer una lista que te permita visualizar los detalles de los pasos que tendrás que dar para acercarte al objetivo final. Organiza la lista como un plan y decide hacer todos los días algo que te ayude avanzar hacia la realización de eso que deseas. Solo la acción te llevará del punto a al punto b, solo la acción constante.

La consistencia es la madre del carácter.

Es y será la autodisciplina la que te dará la victoria. Siempre ha sido así y lo será. Es un hecho. Los mejores deportistas son la evidencia viviente de que la disciplina supera el talento. Y uno de los problemas que enfrentamos es que nada más de escuchar la palabra, nos trancamos, nos genera bloqueo. Como si estuvieran diciendo una palabra prohibida. Lo vemos como algo muy pesado y difícil de ejecutar. Vamos a darle un giro y pensar “tengo la capacidad de controlar los impulsos que me desvían de mis metas”, “tengo la capacidad de producir los resultados que quiero”, “Soy libre de elegir ser y hacer”.   

Bryan Tracy le llama servir la mesa a los siguientes pasos para ser más efectivo y más rápido:

Concéntrate en una tarea a la vez. Elige la tarea más importante para hacerla bien y terminarla. ¿Por qué?, terminar la tarea más importante te dará hará avanzar y libera endorfinas en el cerebro que te levantarán el ánimo de forma natural. Te hará sentir más seguro y confiado para proceder a las demás tareas. Por eso, debes resistir la tentación de empezar por la tarea más fácil.

Es la práctica la que te ayudará a dominar las habilidades que necesitas para ser más efectivo.

Desarrolla hábitos de enfoque y concentración. Te ayudarán en la agilidad de toma de decisiones, aumentan la determinación y la disciplina. Ejemplo: completar las tareas. 

Las emociones negativas llegan cuando dejas las cosas importantes inconclusas, por las razones que sea. No podemos quejarnos si las invitamos a la mesa. La sensación de insatisfacción aumentará el estrés, la decepción y la tristeza. Recuerda que no es lo mismo estar ocupado que ser productivo.

Con estás claves busco que logres trazar las metas u objetivos correctos basados en tu autenticidad, porque es la que te permite fluir y brillar. Si tratas de ir en contra de tu propio ser, sentirás que no puedes progresar por la baja energía y desconfianza que creará tu cuerpo, pero si recuerdas que eres capaz, que tienes el potencial y mucho que ofrecer y hacer con tu equipaje…fluirás como el rio. Debes intentar alcanzar esa sensación de fluidez que transformará tu energía.  

Hábitos que refuerzan la disciplina:

Monitoréate constantementesomos más propensos a descarrilarnos cuando estamos distraídos, una mente distraída olvidará sus propósitos. Mientras menos distracciones nublen el juicio más fácil recordar tus porqués, recuerda que cuando la fuerza de voluntad se debilite y el camino se ponga pesado serán tus porqués, pero tus porqués no sirven de nada si tus hábitos te vuelven incapaz de realizar una acción.

Reflexiona/Medita – la meditación tiene más de 20 beneficios científicamente comprobados. La tensión que logres reducir en las mañanas mejorará tus relaciones con los demás. El estrés reduce la fuerza de voluntad y crea sensación de agotamiento. Y sí, tenemos días que tenemos derecho a sentirnos agotados y hacer un stop, retirarnos a descansar o recargar. Lee un libro, Camina, Date un masaje, comparte con amigos y familiares, escucha música.

Despierta más temprano – te permite tener mayor control de tu día, el tiempo para hacer las cosas reduce el estrés y la presión.

Intenta algo nuevo cada día – haz cosas que nunca haz hecho, sal de la zona de confort, pasatiempos o personas. Te hará enfrentar miedos.

Ahora dinero ahorrar trae cambios positivos en a vida que reducen el estrés y te mayor seguridad.

Expresa gratitud escribir al menos tres cosas que salieron bien en un día te lleva a un aumento en la felicidad.

Para concluir, te invito a identificar tu montaña, tu propósito de vida. Convierte tus sueños en metas. Mientras menos te atreves, mayor es el riesgo. Arriésgate, y si fallas mayor será la probabilidad, porque ya sabes por donde no es. Aprovecha el máximo de ti mismo, porque es todo lo que tienes.

No des tregua a la debilidad de propósito. El no prepararnos es lo que nos lleva a fracasar y nos estanca. Nos mantiene a la deriva y nos deja en manos de otro capitán. Identifica qué te detiene y suéltalo. Quítale autoridad al miedo, a la apatía, a la pereza, al ego, al rencor, a la venganza, al pasado. Alimenta la curiosidad, la creatividad, la imaginación, la pasión, la disciplina y la disposición.

Si te preparas tienes media batalla gana.

Hoy te exhorto a no dejar que se apague tu luz. 

CREE Y HAZ. 

Gracias por leer hasta aquí. Soy Karina Marie y #CreoEnTuGrandeza para hacer las cosas en las que eres grandioso, no para las que nunca fuiste hecho. Manos a la obra. 

Un abrazo,

 

 

Publicado por Karinamarie

Life Coach, Speaker y Entrenadora Certificada, especializada en liderazgo. Licenciada en Relaciones Públicas con Master en Redacción para los medios de comunicación. Soy amante de la lectura y la escritura. Miembro del John Maxwell Team y el Club Toastmaster del Sur de la Florida.

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